El vendedor mas grande del mundo

                  
 Palabras que me llevaron al éxito

 Has llegado a dominar el arte de vivir, no solamente en lo que a ti respecta, sino en lo
referente a los  demás, y esta solicitud te ha sellado entre los hombres.


 El tiempo es la mercancía más valiosa que poseo y el reloj de arena de mi vida está 
casi llena.

 Todo el éxito, toda la felicidad, el amor, la paz mental y la riqueza que yo hé disfrutado ,
estan directamente relacionado con lo que contienen estos pergaminos.


 Es en realidad una tarea sencilla siempre que una esté dispuesto a pagar el precio en
lo que respecto a tiempo y concentración, hasta que cada uno de los principios se 
convierta en parte integral de su personalidad; hasta que cada principio se convierta en 
un habito de vida.


 Quiero mejorar mi humilde posición en la vida.

 Las riquezas, no deben ser jamás la meta de tu vida. La verdadera riqueza es la del co-
razón, y no la de la billetera.


 No aspires a las riquezas y no trabajes solamente para enriquecerte. Esfuérzate por al-
canzar la felicidad, por ser amado y amar, y lo que es de más importancia, procura con
ahínco alcanzar la paz mental y la serenidad.


 El amor y los grandes ideales han cambiado a mi amigo en un poderoso soldado dispuesto
a combatir el mundo.
    

 Cualquiera que sea la ayuda que te preste, será como un grano de arena en comparación
con las montañas que tú tendrás que mover por tí mismo.

 Indudablemente, muchas veces has oído decir que las recompensas son grandes, si uno
alcanza el éxito, pero las recompensas son grandes solamente por que son muy pocos los 
que alcanzan el éxito.

  Muchos sucumben a la desesperación y fracasan sin comprender que poseen ya todas las
herramientas necesarias para adquirir una gran riqueza.
Muchos otros hacen frente a los obstáculos que se erigen en su camino con temor y dudas
y los consideran enemigos, cuando en realidad estos obstáculos son amigos y auxi-
liares.
 Como en todas las carreras de importancias, se alcanza la victoria solamente después
de muchas luchas e incontables derrotas.
Sin embargo, cada lucha, cada derrota, acrecienta la destreza y la fuerza, el valor y la
resistencia,l a habilidad y la confianza, de manera que cada obstáculo es un compañero
de armas que te obliga a ser mejor.... o abandonar la empresa. Si uno huye de los obs-
táculos o los evita ,habrá echado a perder el futuro.
Pero tu te hallarás durante muchas puestas de sol lejos de tus amigos y de tus seres
amados. Es en estos períodos de soledad que las tentaciones te confrontarán. La forma
en que lo hagas frente a estas tentaciones afectará profundamente tu carrera.

 Con frecuencia, las perspectivas de la vida y nuestro sentido de los valores se olvidan
transitoriamente y nos convertimos en niños, anhelando la seguridad y el amor de nu-
estros propios seres queridos.

 Nunca te averguenzes de emprender algo aunque fracases, porque aquel que no ha fracasa-
do nunca ha intentado tampoco nada.

 El Fracaso no te sobrecogerá nunca si tu determinación para alcanzar el éxito es lo 
suficientemente poderosa.

 Ahora estoy próximo al fin, pero mi larga búsqueda ha terminado y puedo abandonar este
mundo en paz. Como vez no me he olvidado de tu meta.
 Hoy comienza una nueva vida. Hoy mandare mi viejo pellejo que ha sufrido, durante tanto
tiempo, las contusiones del fracaso y las heridas de la mediocridad. Hoy nazco de nuevo
y mi lugar de nacimiento es una viña donde hay fruto para todos. Me tragare la semilla
del éxito y una nueva vida retornará dentro de mi.
 La carrera que he escogido está repleta de oportunidades ,y al mismo tiempo esta llena
de angustia y desesperación.

 El fracaso no será mi recompensa por la lucha. Así como la naturaleza no ha hecho pro-
visión alguna para que mi cuerpo tolere el dolor, tampoco ha hecho provisión para que
mi vida sufra el fracaso.

 Estoy preparado para abrazar la sabiduría y los principios que me sacarán de la sombra
para internarme en la luz resplandeciente de la riqueza, la pasión y la felicidad.

 El tiempo le enseña todas las cosas a aquel que vive para siempre, pero no puedo darme
el lujo de la eternidad.
Dentro del tiempo que se me ha asignado debo practicar el arte de la paciencia, porque
la naturaleza no procede jamás con apresuramiento.

 No tengo ni los conocimientos ni la experiencia para alcanzar la grandeza y ya he 
tropezado en ignorancia y caído en el charco de la compasión por mí mismo.

 El fracaso es la incapacidad del hombre de alcanzar sus metas en la vida, cualesquiera
que sean.

 Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Los malos hábitos son la puerta abierta
al fracaso.

 Me formare buenos hábitos y seré el esclavo de esos hábitos. Los malos hábitos deben 
ser destruidos y nuevos surcos preparados para la buena semilla. Solo un hábito puede 
dominar a otro.

 Mi vigor aumentará, mi entusiasmo se acrecentará, mi deseo de enfrentarme con el mundo 
dominará a todos los temores que antes me asaltaban al amanecer, y seré mas felíz de lo
que jamás había pensado que fuese posible en este mundo de luchas y dolor. Nada retardara
el crecimiento de mi nueva vida.

 Los pocos momentos que pase todos los días en este nuevo hábito serán un precio 
insignificante que tendré que pagar por la felicidad y el éxito que serán míos.

 Solamente la verdad pura yace destilada en las palabras que vendrán.

 Caminare erguido entre los hombres y no me reconocerán, porque hoy soy un nuevo hombre,
con una nueva vida. 
 
 Saludaré cada día con amor en mi corazón.

 Solo el poder invisible del amor puede abrir el corazón del hombre, y hasta que no domine
 este arte no seré más que un mercachifle en el mercado. Hare del amor mi arma más poderosa 
y nadie a quien yo visite podrá defenderse de su fuerza.

 Mi amor les divertirá el corazón, al igual que el sol cuyos rayos entibian la más fría
arcilla. De aqui en adelante contemplaré todas las cosas con amor y naceré de nuevo.
Amaré al sol porque me calienta los huesos; pero también amaré la lluvia porque purifica
mi espíritu.

 Acogeré la felicidad porque engrandece mi corazón; pero también soportaré la tristeza
porque descubre mi alma.

 Elogiaré a mis enemigos y se convertirán en amigos míos. Animaré a mis amigos y se 
convertirán mis hermanos.

 Cuando sienta tentación de criticar, me morderé la lengua; cuando me sienta inspirado a
elogiar, la proclamaré a los cuatro vientos.

 Amaré a todas las clases de hombres por que cada uno tiene cualidades dignas de ser ad-
mirados aunque quizás estén ocultas. Derribaré la muralla de sospecha y de odio que han 
construido alrededor de sus corazones, y en su lugar edificaré puentes para llegar por
ellos a sus almas.

 Amaré al que tiene ambiciones por que  podrá inspirarme; amaré a los que han fracasado
por que pueden enseñarme.

 El amor es mi escudo para resistir los dardos de odio y los lazos de la ira. Me amaré
a mi mismo; porque cuando lo hago, vigilaré celosamente todo lo que entra en mi cuerpo,
 mi mente, mi alma y mi corazón. Nunca jamás mimaré los apetitos de la carne, sino 
que mas bien trataré mi cuerpo con la limpieza y moderación.

 Nunca le permitiré a mi alma que se vuelva complaciente y satisfecha; por el contrario
la alimentaré con la meditación y la oración.
 Desde este momento todo el odio ha sido extraído de mis venas por que no tengo tiempo
para odiar sólo tengo tiempo para amar.

 Sin el amor fracasaré,aunque posea todos los conocimientos y habilidades del mundo.

 Persistiré hasta alcanzar el éxito. Si persisto, si sigo probando, si continúo insistiendo alcanzaré el éxito.

 En este mundo no nací en derrota, ni el fracaso corre por mis venas. El matadero del
fracaso no es mi destino.

 Los premios de la vida se encuentran al fin de cada jornada y no cerca del comienzo.
Siempre daré un paso mas. Si ese no es suficiente daré otro y aún otro.
Jamás aceptaré la derrota y borraré de mi vocabulario palabras o frases como abandono,
no puedo, imposible, irrealizable, improbable, fracaso, impráctico, sin esperanza y retirada. 
Trabajaré y aguantaré.

 Cada desventura que me sobrevenga contendrá en sí la semilla de la buena suerte del mañana. 
Debo fracasar con frecuencia para tener éxito una sola vez.

 No permitiré jamás que algún día termine en fracaso. Cuando otros ponen fin a la lucha,
la mía habrá comenzado, y mi cosecha será amplia.

 Si persisto lo suficiente alcanzaré la victoria. Soy el milagro más grande de la naturaleza.

 Todos los hombres son hermanos míos y sin embargo, soy diferente de cada uno de ellos.

 Soy una cosa rara, y existe valor en todo lo raro; por lo tanto soy de mucho valor.

 No estoy de casualidad en esta tierra. Estoy aquí con un propósito y ese propósito es 
crecer hasta convertirme en montaña y no encogerme hasta parecer un grano de arena.

 Los problemas de mi casa los dejaré en casa. Los de mi trabajo serán dejados de igual
manera.

 Fui concebido con amor y traído a este mundo con un  propósito. La naturaleza no conoce 
derrotas. Con el tiempo emergé victorioso, y así lo haré yo y con cada victoria la próxima lucha 
no será tan difícil.

 Viviré este día como si fuese el último día de mi vida.
No perderé ni un momento siquiera en lamentarme por las desgracias del ayer, las derrotas
del ayer, los sufrimientos del ayer. El ayer ha quedado sepultado para siempre y no pensaré
 más en él.

 Tengo tan sólo una vida y la vida nada es sino una medida del tiempo. Por lo tanto, trataré con 
ternura y afecto cada hora, por que no retornará jamás.

 A la indecisión destruiré con la acción; sepultaré las dudas bajo la fe; el temor destruiré 
con la confianza.

 Hoy le prestaré ayuda a un amigo necesitado; mañana ya no clamará pidiendo ayuda, ni tampoco
 ya podré oír su clamor. Hoy me sacrificaré y me consagraré al trabajo; mañana no tendré nada que dar, 
y no habrá nada que recibir.

 Cada minuto de hoy será más fructífero y fecundo que las horas de ayer.

 Hoy seré dueño de mis emociones.

 Dentro de mí hay una rueda, que cambia constantemente de la tristeza al gozo, de los 
transportes de alegría a la depresión , de la felicidad a la melancolía.

 Débil es aquel que permite que sus pensamientos controlen sus acciones; fuerte es aquel
que compele a sus acciones que controlen sus pensamientos.

 
Si me siento deprimido cantaré.
Si me siento triste reiré.
Si me siento enfermo redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo lanzaré adelante.
Si me siento inferior vestiré ropas nuevas.
Se me siento inseguro levantaré la voz.
Si siento pobreza pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante recordare mis metas.

 Habrá días cuando tenga que luchar constantemente contra fuerzas que me desgarrarían.
Aunque el desánimo y la tristeza son fáciles de reconocer, hay otros que se nos aproximan
con una sonrisa y con un amistoso apretón de manos pero también pueden destruirnos.

Si se apodera de mi la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hombres pasado.
Si siento complaciencia, recordaré mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de verguenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplare las estrellas.

 Toleraré su enojo y su irritación de hoy porque no sabe el secreto de dominar su mente.
Puedo resistir sus saetas e insultos ahora por que se que mañana cambiará y será un gozo
visitarlo.

 No juzgaré más a un hombre por una sola visita.

 Reconoceré e identificaré el misterio de los estados de ánimos de toda la humanidad y en
mí. Me reiré del mundo.

 Ningun ser viviente puede reírse, con la excepción del hombre. Solo yo tengo el don de la
risa.

 Nunca trabajaré para ser feliz; mas bien trabajaré con ahínco para no estar triste.
 
 Me reiré de mis fracasos y se desvanecerán en nubes de nuevos sueños; me reiré de mis
éxitos y quedarán reducidos a su verdadero valor.

 El día será triunfante sólo cuando mis sonrisas provoquen sonrisas en otros.

 Cada palabra bondadosa, hablada desde el corazón, puede edificar un castillo.

 Solamente con la risa y la felicidad puedo convertirme en un verdadero éxito.

 Para disfrutar del éxito debo tener felicidad, y la risa será la doncella que me sirve.

 Hoy multiplicaré mi valor.

 Yo tengo la facultad de elección y no permitiré que mi vida sea alimento de los puercos
ni dejaré que sea molida bajo las piedras del fracaso y la desesperación, y así quebrantado,
 ser devorado por la voluntad de otros.

 Tengo el poder para escoger mi propio destino. Yo también debo tener metas y objetivos
 para que mi vida cristalice. Si tropiezo me levantaré de nuevo y mis caídas no me preocuparán
 por que todos los hombres deben tropezar con frecuencia antes de llegar a su hogar.
Soy hombre.

 El sobre pasar los hechos de los otros carece de importancia; el sobre pasar mis propios
hechos es la que significa todo.
Seré como mi propio profeta y aunque todos se rían de mis declaraciones, oirán mis planes,
conocerán mis sueños.

 Realizaré la labor que un fracasado no realizará.

 Nunca proclamaré mis éxitos. Que el mundo en cambio se me acerque con alabanza y que tenga
yo la sabiduría de recibirlo con humildad. Procederé hoy mismo.


 La acción es mi alimento y bebida que nutrirá mi éxito. Ahora se que para conquistar el
temor debo siempre proceder sin vacilación y los estremecimientos de mi corazón desaparecerán.

 No eludiré las tareas de hoy ni las postergaré para mañana, por que se que el mañana nunca llega. 
Déjenme proceder ahora aunque mis acciones no traigan la felicidad o el éxito,
porque es mejor proceder y fracasar que quedarse inactivo y salir del paso a duras penas.

 Transitaré allí donde el fracasado teme andar. Trabajaré cuando el fracasado busque des-
canso. Hablare cuando el fracasado permanece en silencio.

 El ahora es todo lo que tengo. Mañana es el día reservado para el trabajo de los haraganes. 
Yo no soy haragan. Mañana es el día cuando lo malo se vuelve bueno. Yo no soy malo.
Mañana es el dia cuando el débil se vuelve fuerte. Yo no soy débil. Mañana es el día cuan-
do el fracasado tendrá éxito. Yo no soy un fracasado.

 Yo siento la sed del éxito. Siento sed de felicidad y de paz mental. Si no procedo ,si no
actúo, pereceré en una vida de fracaso, de miseria, de noches de insomnio.

  Mi vida no tiene que estar saturada de religión para reconocer este gran misterio de la 
naturaleza. Todos los seres que andan por la tierra, incluso del hombre, poseen el instinto
de clamar pidiendo ayuda.

 De aquí en adelante oraré, pero mis clamores pidiendo ayuda serán solamente clamores 
pidiendo dirección.

 Solo oraré por directivas y orientaciones, a fin de que se me señale el camino para adquirir estas
 cosas, y mi oración será contestada siempre.




Oh! creador de todas las cosas,
ayúdame!.. porque hoy me interno
en el mundo desnudo y solo,
y sin tu mano que me guíe 
me extraviaré del camino que conduce
al éxito y a la felicidad.


 No pido ni oro ni ropas ni aún
las oportunidades en consonancia
con mi habilidad; en cambio guíame
a donde  adquiera habilidad
para aprovechar mis oportunidades.
Tu le has enseñado al león y al
águila cómo cazar  y prosperar
con sus dientes y sus garras.
Enséñame a cazar con palabras 
y a prosperar con amor para
que sea un león entre los hombres 
y águila en el mercado.

 

Ayúdame a permanecer humilde en 
los obstáculos y fracasos;
sin embargo, no ocultes de mi vista
el premio que acompañara a la
victoria.

 Asígname tareas en cuyo desempeño
otros hayan fracasado; sin embargo
guíame a fin de que pueda arrancar 
las semillas del éxito de entre
sus fracaso. Confróntame con temores
que me templen el espíritu; sin
embargo, concédeme el valor para 
reírme de mis dudas.

 Dame un numero suficiente de días
para alcanzar mis metas; y sin 
embargo ayúdame para vivir hoy
como si fuera mi último día.
 Guíame en mis palabras a fin de 
que produzca con frutos. Sin
embargo sella mis labios para 
que no diga chismes y nadie sea
calumniado.

 Disciplíname a fin de que adquiera
el hábito de no  cejar nunca; sin embargo
señálame la forma de usar la ley de los promedios.

Hazme alerta a fin de reconocer
la oportunidad; y sin embargo
otórgame paciencia que concentrará 
mis fuerzas.

 Báñame en buenos hábitos a fin
de que los malos se ahoguen; sin
embargo concédeme compasión
para las debilidades de los hombres.
Déjame saber que todo pasará; sin 
embargo ayúdame a contar mis bendiciones de hoy.

 Exponme ante el odio a fin de que 
no me sea extraño; sin embargo
llena mi copa de amor a fin de 
que pueda convertir a los extraños en amigos.

 Pero que todas estas cosas sean
así si es tu voluntad. Soy tan 
solo un pequeño y solitario
grano de uva que se aferra a la
viñ, y sin embargo me has hecho
distinto de todos los demás.
En realidad debe existir un lugar
especial para mí. Guíame.                      Ayúdame.
Señálame el camino.

 Déjame que llegue a ser todo lo
que tienes planeado para mí cuan-
do mi semilla fue plantada y seleccionada
 por ti para germinar en la
viña del mundo.

 Ayuda a este humilde vendedor.
Guíame, Dios.
 
 
 
 
Decídete a cambiar de vida, aprovecha la oportunidad, despierta el sueño que duerme en tu mente y vuela tan alto como desees y ni las avispas ni las libélulas ni las cadenas de la humanidad obstaculizaran tu misión.